viernes, 21 de junio de 2013

Petrushka. Igor Stravinsky


Petrushka (francés: Pétrouchka; ruso: Петрушка) es un ballet compuesto en 1910-1911 y revisado en 1947 por el compositor ruso Igor Stravinsky.

Petrushka es la historia de una marioneta tradicional rusa, Petrushka, que está hecha de paja y con una bolsa de serrín como cuerpo, cobra vida propia y desarrolla emociones.

De acuerdo con Andrew Wachtel, Petrushka es una obra que fusiona música, ballet, coreografía e historia en un equilibrio perfecto. Evoca la "obra de arte total" de Richard Wagner, pero con un enfoque ruso.


La gestación de Petrushka es algo complicado. Inmediatamente después del impresionante éxito de El pájaro de fuego en junio de 1910, Diaghilev le propuso a Stravinsky preparar un nuevo ballet. El compositor propuso la idea de La consagración de la primavera. Diaghilev aceptó, en principio, y sugirió que el estreno podría tener lugar en la primavera de 1912.A finales de septiembre de 1910, Diaghilev fue a visitar a Stravinsky en Clarens, Suiza, donde él estaba viviendo en ese momento. Diaghilev se sorprendió al encontrar a Stravinsky trabajando de lleno en un proyecto totalmente diferente a La consagración.Stravinsky, al parecer, había tenido una visión:. "Vi a un hombre vestido de gala, con el pelo largo, el músico o el poeta de la tradición romántica, que puso varios objetos heteróclitos en el teclado y los hizo rodar arriba y abajo. La orquesta estalló con las protestas más vehementes (golpes de martillo, de hecho) ..."Más tarde, dijo: "En la composición de la música, tenía en mi mente la imagen clara de un títere, súbitamente dotado de vida, exasperando la paciencia de la orquesta con cascadas de arpegios diabólicos. La orquesta, a su vez, toma represalias con trompetas amenazantes ".Aunque Stravinsky había concebido la música como una obra de concierto. Diaghilev inmediatamente se dio cuenta de su potencial teatral. La noción de un títere le recordó a Diaghilev a Petrushka, la versión rusa de Polichinela, que había formado parte tradicional de las fiestas de Carnaval en San Petersburgo desde 1830.Stravinsky compuso la música durante el invierno de 1910 a 1911 para los Ballets Rusos de Sergei Diaghilev. Se estrenó en París en el Théâtre du Châtelet el 13 de junio de 1911 con dirección de Pierre Monteux, coreografía de Mikhail Fokine y sets de Alexandre Benois. El papel protagonista fue bailado por Vaslav Nijinsky. 

Vemos el principio de la obra en la versión del Ballet del Teatro Bolshoi de Moscú.






martes, 11 de junio de 2013

El sueño de una noche de verano, opus 21. Felix Mendelssohn


El sueño de una noche de verano (en alemán Ein Sommernachtstraum) es una obra musical escrita por el compositor Felix Mendelssohn, tomando como base la obra de teatro del mismo nombre escrita por el dramaturgo inglés William Shakespeare. Mendelssohn compuso esta obra en diferentes momentos de su vida. Entre el 8 de julio y el 6 de agosto de 1826, cuando su carrera estaba comenzando, compuso una obertura de concierto op. 21 y se estrenó en Szczecin el 20 de febrero de 1827. En 1842, unos pocos años antes de su muerte, escribió música incidental (op. 61) para una producción de la obra de teatro, en la que incorporó la obertura existente.
La obertura, op. 21, fue terminada por Mendelssohn el 6 de agosto de 1826, cuando tenía 17 años y 6 meses de edad. Fue escrita como una obertura de concierto, no asociada con ninguna representación teatral. La obertura fue escrita después de que el compositor leyera la traducción al alemán de la obra de Shakespeare en 1826. La traducción fue realizada por August Wilhelm von Schlegel, con ayuda de Ludwig Tieck. Existía una conexión familiar entre ellos: el hermano de Schlegel, Friedrich, estaba casado con Dorothea, tía de Felix Mendelssohn.
A pesar de que la pieza tiene una atmósfera romántica, la obertura incorpora muchos elementos clásicos, tiene la estructura de forma sonata y está formada por expresiones regulares y transiciones armónicas. La pieza también destaca por sus asombrosos efectos instrumentales, como la emulación del correteo de los "pies de hadas" al comienzo y el rebuzno de Nick Bottom como el de un asno (efectos que estaban influidos por las ideas estéticas y sugerencias del amigo de Mendelssohn en aquella época, Adolf Bernhard Marx).
La obertura comienza con cuatro de los acordes más evocadores en música. Heinrich Eduard Jacob, en su biografía del compositor, afirma que había garabateado los acordes después de oír el crujido de las hojas con la brisa de la tarde en el jardín de la casa de su familia.
Después del primer tema que representa a las hadas danzantes, hay una transición (la música real de la corte de Atenas) que conduce al segundo tema, el de los amantes. La exposición finaliza con un grupo final de temas que sugieren las llamadas de los artesanos y los cazadores. Las hadas dominan la mayoría del desarrollo de la sección y en última instancia tienen la última palabra en la coda, tal como ocurre en la obra de Shakespeare.
La obertura fue estrenada en Szczecin (en la actual Polonia) el 20 de febrero de 1827, en un concierto dirigido por Carl Loewe. Mendelssohn había cumplido los 18 años apenas dos semanas antes. Había viajado 80 millas a través de una furiosa tormenta de nieve para asistir al concierto, que era su primera aparición en público. Loewe y Mendelssohn también aparecieron como solistas en el Concierto en la mayor para 2 pianos y orquesta de Mendelssohn y éste apareció sólo en el Konzertstück de Carl Maria von Weber. Después del intermedio, se unió a los primeros violines para representar la Novena Sinfonía de Ludwig van Beethoven.

Escuchamos la obertura en la versión de la Orquesta de la Gewandhaus de Leipzig dirigida por Kurt Masur.


miércoles, 29 de mayo de 2013

Sinfonía nº 2 en si menor. Aleksandr Borodin



La Sinfonía núm. 2 de Aleksandr Borodin fue iniciada a principios de 1869 y concluida en diciembre de 1875. Eduard Nápravník dirigió el estreno en un concierto de la Sociedad Musical Rusa de San Petersburgo el 10 de marzo de 1877. Posteriormente, Borodin revisó la sinfonía y la versión final fue dirigida por primera vez por Nikolai Rimsky-Korsakov en San Petersburgo el 4 de marzo de 1879.

Esta sinfonía se compone de cuatro movimientos: Allegro, Scherzo prestissimo, Andante, Allegro.
    

El lenguaje melódico es único, el cual contribuye a que esta sea una de las sinfonías más originales del siglo XIX. Virtualmente la totalidad de las melodías de los cuatro movimientos son mosaicos de células, demasiado largas y con demasiada carácter propio para ser motivos y, desde luego, en exceso cortas y muy concentradas para ser melodías completas en sí mismas. La primera de estas células se escucha al principio, inmediatamente después de la primera nota sostenida. Después de esta figura de cuerda alterna con calderón, hace su entrada una célula en los vientos. Escuchamos la influencia de la música folclórica rusa, pero todavía ninguna verdadera melodía. Las dos células se alternan hasta que aparece una tercera en los violonchelos, de alguna manera más larga, más lírica, muy bella, pero sin ser todavía una verdadera tonada. Estas tres células son yuxtapuestas y variadas, pero no es posible un verdadero desarrollo temático a partir de materiales tan fragmentados.El amasijo del scherzo está basado en dos ideas que se acercan más a melodías reales que cualquiera de las del primer movimiento. La segunda es particularmente interesante por sus cautivadores síncopes. La levedad de este movimiento viene dada por la indicación del tiempo, prestissimo, y por su inhabitual tiempo de 1/1.La trompa ejecuta la única melodía completa de la sinfonía al principio del tercer movimiento. El final es nuevamente un mosaico de células. Es gracioso que una obra con tan pocas melodías reales, nos impresione como maravillosamente melódica. Las células son de tipo folklórico e incluso cantables, pero estructuralmente son diferentes de las canciones folclóricas.Borodin consideraba esta sinfonía como un retrato de su vieja Rusia. Se ha supuesto que el primer movimiento describe la reunión de los príncipes rusos, el movimiento lento recuerda a los antiguos Bayanos (equivalente ruso de los trovadores) eslavos y el final retrata un banquete de celebración de los héroes.

Escuchamos el primer movimiento en la versión de la Orquesta Sinfónica de Londres dirigida por Jean Martinon en una grabación de 1959.

miércoles, 8 de mayo de 2013

Concierto para piano y orquesta en la menor, opus 16. Edvard Grieg



El Concierto para piano y orquesta en la menor (Klaverkonsert i a-moll), opus 16, de Edvard Grieg es una de las pocas obras concertantes de su autor. Es el único concierto para piano y orquesta que Grieg llegó a finalizar.
En 1859 (o 1858), Grieg, con 16 años y siendo estudiante en el Conservatorio de Leipzig, asistía a la interpretación en la Gewandhaus del Concierto para piano y orquesta en la menor de Robert Schumann, que ofrecía Clara Schumann, su viuda. Su profesor de piano, E. F. Wenzel, era amigo de Schumann y le había inculcado el amor por la obra de él, amor que el joven músico conservaría toda la vida. Así, finalizados sus estudios en 1862, Grieg hizo su presentación como pianista y compositor en su ciudad natal noruega, Bergen, interpretando las Cuatro piezas op. 1 y el Cuarteto con piano de Schumann.
Esta afinidad se refleja en el Concierto para piano y orquesta en la menor (en la misma tonalidad que el de Schumann), aunque la personalidad del joven Grieg domina la partitura junto con influencias de la música folklórica de Noruega. Él tenía 24 años cuando lo compuso en 1868, viviendo en Søllerød, Dinamarca. La primera presentación fue el 3 de abril 1869 en Copenhague. Pese a la buena acogida que tuvo la obra (pues hasta Liszt llegó a tocarla en la visita a Roma en 1870 de Grieg, dejando admirado al compositor), Grieg la revisó siete veces, la última en 1906-1907, y ésta es la versión que se escucha hoy.
El Concierto para piano en la menor de Edvard Grieg consta de los tres movimientos tradicionales de los que un concierto pianístico se constituye:
  • Allegro molto moderato. El concierto comienza con un impetuoso redoble de timbal y una serie de acordes de gran esfuerzo. Este primer movimiento está escrito en forma sonata. El primer tema es presentado por el clarinete, y recogido luego por el solista con numerosos embellecimientos; el segundo tema, encomendado a los violonchelos, es de inequívoco sabor noruego. Durante el amplio desarrollo, el piano tiene muchos momentos para lucir sus cualidades líricas y virtuosísticas, con una soberbia cadencia y bellísimos pasajes en los que comparte protagonismo con la flauta y la trompa.
  • Adagio. Hermoso, de carácter intimista y soñador. Prescinde de los metales, a excepción de las dos trompas. El delicado tema principal es expuesto por la cuerda en sordina y tomado después por el piano, que con sus trinos parece reflejar un estado de beatitud primaveral. Un pasaje de transición da paso al movimiento final.
  • Allegro moderato molto e marcato - Quasi presto - Andante maestoso. Está construido sobre un tema de danza popular, alegre y rítmica, que contrasta con un segundo tema de gran lirismo presentado por la flauta. El concierto retoma el brío inicial y, tras la cadencia, finaliza de manera majestuosa y brillante.
Escuchamos el Adagio en la versión de Arthur Rubinstein y la Orquesta Sinfónica de Londres dirigida por André Previn en una grabación de 1975.