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lunes, 20 de abril de 2015

Preludio a la siesta de un fauno (Prélude à l'après-midi d'un faune). Claude Debussy


Preludio a la siesta de un fauno (Prélude à l'après-midi d'un faune) es un poema sinfónico para orquesta compuesto por Claude Debussy, de aproximadamente 10 minutos de duración. Su estreno tuvo lugar en París el 22 de diciembre de 1894, bajo la dirección de Gustave Doret.

La composición fue inspirada por el poema L'après-midi d'un faune de Stéphane Mallarmé. Posteriormente Debussy adaptó la obra para ballet, coreografiado por Vaslav Nijinsky. Es una de las piezas más famosas de Debussy y está considerada un hito en la música moderna; Pierre Boulez consideraba la partitura como el inicio del música moderna.
La melodía cromática en flauta solo de la obertura es uno de los pasajes más célebres compuestos para música orquestal.

No pudiendo asignar a la obra una forma tradicional, salvo por alguna analogía arbitraria, es posible al menos definir las líneas esenciales de su estructura: se divide en seis partes de longitud desigual. En la primera parte, el célebre tema es expuesto cuatro veces por la flauta, primero sin acompañamiento, luego con una armonización provisional, una armonización de espera. Hasta la tercera exposición no conquista su armonía verdadera, implícita, ideal. La cuarta modifica ligeramente el ritmo. La segunda parte, aunque recoge el tema inicial también presenta un segundo motivo, expresado por el oboe. La tercera parte se funde sobre un eleménto melódico nuevo, de un prodigioso pero misterioso lirismo. La cuarta parte vuelve al primer tema, variando la figuración rítimica, por lo que no reaparecerá en su aspecto primitivo hasta la quinta parte, que podríamos calificar <<reexposición>>. La coda constituye la sexta y última parte, concluyendo la obra sobre una suerte de esquematización del tema, es decir, de reducción de éste a sus notas tonalmente esenciales, como si no fuese más que la sombra de sí mismo, ilustrando así el verso que cierra el poema de Mallarmé.

Escuchamos la versión de Charles Dutoit al frente de la Orquesta Sinfónica de Montréal en una grabación de 1989.

viernes, 21 de noviembre de 2014

Francesca da Rimini, opus 32. Piotr Ilich Tchaikovsky


Francesca da Rimini, fantasía sinfónica según Dante en mi menor, opus 32, es un poema sinfónico compuesto por Piotr Ilich Tchaikovsky entre octubre y noviembre de 1876, durante su estancia en Bayreuth. Es una obra prácticamente contemporánea del Lago de los cisnes y de las Variaciones sobre un tema rococó para violoncelo. El estreno tuvo lugar en Moscú el 25 de febrero de 1877 bajo la dirección de Nikolai Rubinstein.
Francesca da Rimini forma parte de las obras de inspiración literaria de Tchaikovsky como el citado Lago de los cisnes o Romeo y Julieta, donde una mujer desdichada es  la heroína. Está inspirada por la Divina Comedia de Dante Alighieri, donde, en el Canto V del Infierno, la propia Francesca cuenta su historia. Se puede encontrar en la partitura una cierta identificación del músico con Francesca y su destino.
En 1893, la Universidad de Cambridge distinguió a Tchaikovsky con el grado honorario de Doctor en Música. Otros compositores fueron también honrados: Camille Saint-Saëns, Max Bruch y Arrigo Boito; Edvard Grieg estaba invitado también pero no pudo venir a causa de problemas de salud. En Cambridge, Tchaikovsky dirigió el estreno en Gran Bretaña de su poema sinfónico Francesca da Rimini. Más tarde escribió que la audiencia recibió la obra con tanto entusiasmo que eclipsó completamente a la música de Saint-Saëns que estaba en el mismo programa. La partitura de Francesca da Rimini esta dedicada a su antiguo alumno Serguei Taneiev y su interpretación dura unos 25 minutos.

La obra comienza con una larga introducción lenta, casi coral, que describe el paisaje desolado del Infierno y más particularmente el segundo círculo.
De repente, el viento (cuerda y viento madera) comienza a levantarse y soplar: Dante ha llegado al recinto donde están condenadas "las sombras carnales que han subordinado la razón a los placeres de los sentidos" cuyo castigo eterno es ser aspirados sin cesar por tornados demoníacos que les proyectan violentamente contra las paredes del recinto.
De repente, un furioso tornado (con escalofriantes fanfarrias del viento metal sostenidas por el resto de la orquesta) se desencadena cerca de Dante, que percibe a través de la multitud culpable y el viento desencadenado a Francesca y su amante Paolo. Les invita a acercarse para que ella cuente sus desgracias. La tempestad se calma poco a poco y Francesca narra su amor "culpable": casada con un hombre brutal, busca el consuelo cerca de su amigo querido. Pero su marido acude en el momento en que éste la abrazaba. Loco de cólera, asesina a la infiel y a su amante, que por haber hecho fracasar al matrimonio, fueron condenados a este terrible castigo. Este pasaje es descrito mediante largas melodías líricas y una delicada orquestación, interrumpidas por el golpe fatal del puñal.
La tempestad se levanta de nuevo y aspira a los dos amantes malditos con una violencia recrudecida. Dante, aplastado por la pena y por el huracán que alcanza una fuerza infernal inusitada, se desvanece "E caddi come corpo morto cade", mientras que Francesca y Paolo son de nuevo arrastrados hacia su suplicio eterno en una rabiosa coda de una ferocidad terrible.

Escuchamos la versión de Charles Dutoit dirigiendo a la Orquesta Sinfónica de Montreal en una grabación de 1990.